|
ARTÍCULOS DEL CENTRO DE REIKI
| 07/03/2009 - CONÓCETE A TI MISMO. SI ME CONOCIESE CORRER&a |
volver
|
Shakespeare: Hamlet: “Está por encima de todo: tu propio ser verdadero, y debe seguir, como la noche al día, entonces no puedes ser falso a cualquier precio.”
Esta famosa frase de Goethe nos muestra que conocernos bien no es tarea sencilla.
Cuando niños, tuvimos grandes dosis de honestidad, espontaneidad, curiosidad y fe en que podíamos hacer cualquier cosa. De hecho creíamos en nosotros mismos y en nuestro mundo interior más que en el actual y cínico mundo adulto.
De todas formas, también somos dependientes de las personas para todo: sentirnos arropados, confortables, cobijados, para comer, por afecto, aprobación y amor. La mera posibilidad de que uno de estos nutrientes vitales pudiese faltarnos nos mantiene en un constante estado de ansiedad. Hicimos lo que la gente nos dijo que teníamos que hacer. Nos convertimos en lo que ellos querían que nos convirtiésemos y, ocultar aquellas partes de nosotros mismos que ellos no querían ver. Las alternativas eran muy desagradables: soledad, aislamiento, incomodidad y desesperación.
Erich Fromm escribió que ‘la supresión de los sentimientos espontáneos y, por ende, el desarrollo de la genuina individualidad comienza muy pronto.’ No es algo personal y único – en el sentido de que no hace falta un hecho en particular que maldecir, ni una persona en concreto o familiar o experiencia traumática como la que nos hizo ir a ser algo menos de lo que realmente podríamos haber sido. Es el completo proceso de socialización y es común a todos los humanos.
En la niñez, somos de hecho vulnerables, sin poder e incapaces de controlar los sucesos. Aun así, cambiar estas creencias enraizadas sobre nuestra impotencia, que persiste sin cambios en la vida adulta, tenemos que aceptar y sanar esas partes en nosotros, que han retenido la memoria de esos miedos y heridas. Tenemos que aceptar que nos han herido. Necesitamos sanar el pasado para que podamos tener un presente totalmente libre.
El problema es que siendo adultos, muchos de nosotros seguimos siendo emocionalmente niños. Seguimos temerosos del rechazo y el abandono, con lo que nunca nos mostramos como somos a los demás. Imposible de separar, nos atamos a la negatividad, a relaciones no enriquecedoras. Temiendo el fallo, vivimos muy por debajo de nuestro verdadero potencial, y no conseguimos el verdadero éxito que somos capaces de conseguir realmente.
Necesitamos aprender a nutrirnos a nosotros mismos, a construir nuestra autoimagen positiva, para que no seamos dependientes de la opinión de los demás o de su aprobación ni vivir bajo los valores de los demás. Sino, terminaremos no sabiendo si quiera quienes somos. Este es una de los grandes males del siglo XXI: alienación de nuestro mundo interior.
Pasternak dice en Dr. Zhivago: ‘La gran mayoría de nosotros se nos requiere vivir una vida de constante y sistemática duplicidad. Tu salud se ve afectada si, día tras día, dices lo contrario de lo que sientes y te denigras ante los que te disgustan y te alegras de lo que nada te aporta excepto desgracias.’
En lo más profundo, pienso, todos nosotros sabemos todo esto.
Extraído de: http://blogintegralmente.wordpress.com/2009/03/07/comprendiendo-la-ansiedad-iv/
|
|